¿Qué es?
La conciencia es el estado de darse cuenta de uno mismo y del entorno. Se manifiesta en la percepción, el pensamiento, las emociones y la voluntad. Surge de la actividad coordinada de diversas áreas del cerebro: la formación reticular del tronco encefálico mantiene la vigilia, el tálamo distribuye la información sensorial y las áreas corticales integran la información en una experiencia coherente. La conciencia es subjetiva y continua; el neurofilósofo John Searle sostiene que comienza cuando despertamos y persiste hasta que dormimos, e incluye los sueños como una forma de conciencia.
¿Qué nos permite hacer?
Estar consciente nos permite interactuar con el mundo, recordar experiencias, planificar y tomar decisiones. La conciencia posibilita la introspección y la autocrítica; sin ella, perdemos la capacidad de comunicarnos y de adaptarnos socialmente. Comprender los mecanismos de la conciencia es un reto para la neurociencia y la filosofía, y tiene aplicaciones en el diagnóstico de trastornos como el coma, el estado vegetativo o la anestesia.
Curiosidades
Algunos animales muestran formas de autoconciencia, como ciertos primates, delfines y elefantes, que se reconocen en el espejo. Las experiencias cercanas a la muerte y los estados alterados de conciencia, inducidos por meditación o sustancias, sugieren que la conciencia puede disociarse temporalmente de la percepción sensorial. Investigadores han propuesto indicadores de la complejidad neuronal como medida de la conciencia y han desarrollado teorías, como la teoría de la información integrada, que intenta cuantificarla.