¿Qué es?
La antimateria es el “reflejo” de la materia ordinaria: mientras que los átomos están formados por partículas con ciertas cargas, la antimateria está compuesta por antipartículas de igual masa y carga opuesta. Un positrón es el equivalente de un electrón con carga positiva y un antiproton tiene carga negativa. Cuando una partícula y su antipartícula se encuentran, se aniquilan y liberan energía en forma de fotones.
¿Para qué sirve?
La antimateria se utiliza en aplicaciones médicas como la tomografía por emisión de positrones (PET), en la que se detectan los fotones resultantes de la aniquilación para generar imágenes del cuerpo. En física fundamental, la antimateria permite estudiar la simetría entre materia y antimateria y explorar por qué el universo visible está dominado por materia. También se investiga su uso como fuente de energía en el futuro.
Curiosidades
En los primeros instantes del universo existían cantidades casi iguales de materia y antimateria; un desequilibrio minúsculo permitió que quedara la materia con la que se formaron las estrellas y galaxias. La antimateria se produce de forma natural en rayos cósmicos y en algunos procesos radiactivos. Atraparla y almacenarla es extremadamente complicado porque cualquier contacto con materia provoca su destrucción.