Objeto compacto rodeado por un disco de acreción brillante

El límite de Eddington: el equilibrio entre gravedad y presión de radiación

Por Equipo editorial de SimplaoActualizado el 20 de julio de 2026Lectura aproximada: 5 min

Existe una luminosidad en la que la radiación puede sostener materia contra la gravedad

El límite de Eddington es la luminosidad para la que el empuje exterior de la radiación iguala la atracción gravitatoria sobre un gas ionizado. Por debajo, la gravedad puede retener o atraer materia bajo el modelo considerado; por encima, la radiación tiende a expulsarla. No es un techo universal de brillo, sino una escala física derivada para un flujo estable, esférico y con una opacidad determinada; cambiar esas condiciones cambia el resultado. Sirve como referencia para estrellas y objetos que absorben materia.

Los fotones no tienen masa en reposo, pero transportan momento. Al dispersarse en electrones transfieren parte de él al plasma; los protones, ligados eléctricamente, acompañan a los electrones. La gravedad actúa sobre la masa total. Al comparar ambas aceleraciones aparece un equilibrio que crece con la masa del objeto y disminuye si el material interactúa más eficazmente con la luz.

La masa y la opacidad fijan el valor, no el radio del objeto en el caso ideal

Para gas de hidrógeno ionizado y dispersión de electrones suele escribirse LEdd = 4πGMc/κ. G es la constante gravitatoria, M la masa, c la velocidad de la luz y κ la opacidad. Para una masa solar resulta cerca de 1,3 × 1038 erg/s, unas 34.000 luminosidades solares. Un agujero negro de diez masas solares tiene una escala diez veces mayor.

El radio desaparece porque tanto el flujo de radiación como la gravedad disminuyen con el cuadrado de la distancia. Esa cancelación depende de simetría y de usar una misma opacidad. En gas con composición, ionización, polvo o líneas espectrales diferentes, κ cambia. La cifra habitual es una referencia, no una propiedad grabada sólo en la masa.

En una estrella muy luminosa, acercarse al límite favorece vientos y pérdida de masa

Las estrellas masivas generan tanta radiación que su envoltura puede acercarse al equilibrio de Eddington. Si regiones con alta opacidad reciben demasiado impulso, se expanden o alimentan vientos. Esto ayuda a explicar por qué aumentar masa no produce estrellas arbitrariamente luminosas y estables. Rotación, campos magnéticos y estructura interna hacen que el límite local varíe con latitud y profundidad.

No significa que una estrella explote justo al cruzar un número. Puede perder masa, volverse inestable o sostener capas temporalmente. Estrellas Wolf-Rayet y variables luminosas azules muestran salidas intensas, pero intervienen mecanismos adicionales. El límite ofrece una comparación entre gravedad y radiación; el destino real requiere un modelo estelar con composición, convección y evolución.

En torno a un objeto compacto, el brillo producido por la caída puede frenar el material que lo alimenta

La materia en un disco de acreción pierde energía orbital y la emite como radiación antes de caer. Al relacionar luminosidad con eficiencia, L = ηṁc², se define una tasa de acreción de Eddington. No son la misma magnitud: una tasa alta puede producir menos luz si parte de la energía queda atrapada, se advecta o sale en forma mecánica.

La razón L/LEdd se llama razón de Eddington y permite comparar objetos de masas distintas. Los cuásares brillantes pueden operar cerca de esta escala, mientras el agujero negro central de la Vía Láctea está muy por debajo. Estimar la razón exige conocer masa y luminosidad bolométrica, ambas con incertidumbre; medir sólo rayos X puede omitir energía emitida en otras bandas.

Superar la escala aparente no viola una ley: revela que las suposiciones ideales han dejado de cumplirse

Existen fuentes ultraluminosas de rayos X y púlsares cuya luminosidad inferida excede el valor esférico. Un disco grueso puede dirigir radiación hacia ciertas direcciones, de modo que el observador sobreestima la emisión total si supone isotropía. La materia también puede entrar por unas zonas mientras la radiación y los vientos salen por otras. Campos magnéticos intensos alteran la interacción entre fotones y plasma.

En acreción supercrítica, muchos fotones quedan atrapados en el flujo y son transportados hacia dentro antes de escapar; el exceso de materia impulsa vientos. Así, la tasa de masa puede superar ampliamente la referencia mientras la luminosidad crece más despacio. El término "super-Eddington" describe un régimen que necesita geometría y transferencia radiativa, no una derrota inexplicable de la gravedad.

El límite convierte el brillo en un reloj aproximado para el crecimiento de agujeros negros

Si un agujero negro crece mediante acreción radiativamente eficiente cerca del límite, su masa aumenta de forma exponencial con un tiempo característico de decenas de millones de años. Encontrar agujeros negros muy masivos cuando el universo era joven plantea preguntas sobre sus semillas, periodos de alimentación y episodios supercríticos. No demuestra por sí solo que el límite sea falso; obliga a reconstruir cuánto tiempo y con qué eficiencia crecieron.

La escala también ayuda a interpretar espectros, vientos y transiciones en binarias de rayos X. Su fuerza está en ofrecer una primera comparación calculable. Su límite está en las hipótesis: simetría, estabilidad, opacidad y acoplamiento. Preguntar "¿puede superarse?" tiene una respuesta precisa: sí, local o aparentemente, cuando cambia la geometría o el transporte; lo que no desaparece es la transferencia de momento de la luz.

La razón de Eddington es útil sólo si masa, distancia y emisión total están bien estimadas

La masa de un agujero negro puede inferirse por órbitas estelares, reverberación de líneas o relaciones calibradas; la luminosidad necesita distancia y correcciones por polvo y orientación. Cada método introduce incertidumbre. Un objeto catalogado al 120 % del límite quizá sea realmente sub-Eddington, o quizá su emisión esté dirigida hacia nosotros.

Los astrónomos comparan espectro, variabilidad y vientos para romper esas degeneraciones. También distinguen luminosidad observada en una banda de la bolométrica, que integra toda la energía. La escala de Eddington no ofrece una balanza automática; organiza evidencias y señala qué modelos de acreción son compatibles con la combinación medida de masa y radiación.