El gato de Schrödinger

¿Qué es?

El gato de Schrödinger es un experimento mental ideado por el físico Erwin Schrödinger en 1935 para ilustrar los problemas de interpretación de la mecánica cuántica. Imaginó un gato en una caja cerrada junto a un frasco de veneno y un dispositivo que depende de la desintegración de un átomo radiactivo. Según la interpretación de Copenhague, hasta que no se observe, el átomo está en una superposición de estados y el gato está simultáneamente vivo y muerto. Schrödinger no pretendía proponer un experimento real, sino mostrar lo absurdo de considerar que un sistema macroscópico pueda estar en dos estados opuestos a la vez.

¿Qué problema plantea?

El experimento mental del gato de Schrödinger sirve para discutir el problema de la medición en mecánica cuántica. Muestra cómo la superposición cuántica, válida en el mundo subatómico, parece entrar en conflicto con nuestra experiencia cotidiana. El ejemplo se utiliza en debates sobre las diferentes interpretaciones de la teoría cuántica: en la interpretación de los muchos mundos, por ejemplo, el universo se divide en ramas en las que el gato está vivo en una y muerto en otra; en la interpretación de Copenhague, la superposición colapsa en uno de los dos estados al observar la caja.

Curiosidades

Durante la correspondencia con Einstein sobre la paradoja EPR, Schrödinger acuñó el término “entrelazamiento cuántico” para describir la conexión entre partículas que comparten un estado cuántico. El gato de Schrödinger se ha convertido en un icono de la cultura popular y se cita a menudo para hablar de situaciones ambiguas. Experimentos modernos con fotones y otros sistemas cuánticos han recreado versiones simplificadas del experimento, demostrando que la superposición y el entrelazamiento son fenómenos reales, aunque los gatos permanezcan a salvo fuera de las cajas.